JUMBERCA RETURNS

During the last ITMA exhibition in BARCELONA happens the reappearance of the historic JUMBERCA brand making new circular knitting machines by CANMARTEX. Based in Argentona (BARCELONA), the company designs and assembles machinery for the textile industry.

Jumberca regresa al textil. La emblemática marca de maquinaria de género de punto vuelve al mercado de la mano de Canmartex, una compañía fundada por exdirectivos del antiguo grupo, que puso fin a su andadura empresarial en 2002 tras encarar su liquidación al no superar su enésimo proceso concursal.

Los que fundamos Canmartex procedíamos de Jumberca, donde teníamos diferentes cargos directivos”, explica Enric Martí, uno de los actuales socios de la empresa, junto con Josep Maria Dalmau y Vicenç Llorent. Con sede en Argentona (Barcelona), la compañía diseña y realiza el montaje de la maquinaria para la industria textil.


Jumberca, los últimos gigantes del textil catalán

El fabricante de maquinaria Jumberca, con sede en Badalona (Barcelona), llegó a ser una de las mayores empresas del textil catalán. Fundada en 1948 por la familia Dalmau, la factoría dio el salto a bolsa en 1988, cuando sumaba más de 600 trabajadores. La compañía vivió su época dorada en la década de los ochenta.

Un año antes de dar el salto al parqué, Jumberca asistió a Itma con un stand de 770 metros cuadrados, para el que desplazó quince máquinas circulares, según la edición de El País de entonces. Aquel año, las exportaciones de la compañía alcanzaron 8.000 millones de pesetas (el equivalente hoy en 48,08 millones de euros).

Sin embargo, a partir de los noventa, la compañía inició un periodo de caída de ventas, incremento de las pérdidas y de las deudas, que la arrastró dos veces a los juzgados, hasta que finalmente encaró la liquidación con el cambio de siglo. En 1993, la facturación de la empresa era de 11.000 millones de pesetas (66,11 millones de euros de hoy) mientras que en 1997 era de 4.500 millones de pesetas (27,5 millones de euros).

Cuando Jumberca echó el cierre definitivo, en 2002, tenía un pasivo de 56,16 millones de euros y un activo de 34,19 millones de euros, según la edición de Cinco Días de aquel año. La compañía se encontraba en suspensión de pagos (la antigua fórmula del proceso concursal) desde 1998 y contaba con una plantilla de 202 trabajadores. (fuente: Modaes.es)